Taller "Industria 4.0: desafíos para la productividad, el empleo y la inclusión"

Bonn, Alemania, 28-29, mayo 2018

En el marco del Programa de Cooperación CEPAL-BMZ/giz, el Instituto Alemán de Desarrollo (DIE, por sus siglas en alemán) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) organizaron los días 28 y 29 de mayo el Taller "Industria 4.0: desafíos para la productividad, el empleo y la inclusión". El taller tenía por objetivo explorar las implicaciones económicas y sociales de las tendencias emergentes en las nuevas tecnologías de producción digital, su impacto en las economías nacionales y los sistemas económicos mundiales, como también el papel de la política industrial en conducir la revolución digital en una dirección socialmente deseable. Con un enfoque regional en los países de América Latina y el Caribe, el taller discutió el potencial de aprendizaje de los precursores (early movers) más avanzados como un aporte al debate sobre el papel de las políticas industriales activas en futuro digital.

La inauguración del taller contó con la participación  Christiane Bögemann-Hagedorn, Directora para América Latina del BMZ y Mario Cimoli, Secretario Ejecutivo Adjunto de la CEPAL.

Los paneles temáticos presentaron un inventario de los riesgos y potenciales de las nuevas tecnologías digitales y reunieron a importantes economistas, expertos de la industria y profesionales de las políticas. Uno de los paneles estuvo dedicado a la experiencia de países de América Latina en la transición digital, con casos de Brasil, Argentina, República Dominicana, Chile y México.

Como parte de las conclusiones del taller se destaca lo siguiente: La industria 4.0 si provocará cambios disruptivos, aunque sin efectos revolucionarios hasta el momento, pero probablemente estamos al comienzo. Se observa una paradoja de la productividad, es decir aumenta la productividad de las tecnologías de información, pero la productividad global disminuye. Aún los efectos netos en el trabajo no son claros, pero se confirma que la revolución de habilidades es necesaria, que no es suficiente. La fuerza de trabajo necesita adaptarse, en particular los trabajos de rutina que pudiesen estar amenazados. Se concluye además que la revolución Industria 4.0 necesita ser moldeada. La tecnología no es neutral y tiene como disyuntiva si es canalizada hacia mejores servicios sociales o hacia beneficios empresariales y de los consumidores a expensas de los trabajadores. Ante esto, la política tiene el gran desafío de preparar a las sociedades, armonizar las tendencias del mercado y las expectativas de la sociedad. En el contexto regional, América Latina se encuentra con grandes problemas. Por un lado, ya se está quedando atrás en el PIB /cápita y se está atrasando en el crecimiento de productividad. No hay una visión clara para ubicar a América Latina en la división global digital del trabajo. Muy probablemente, la heterogeneidad estructural y la polarización aumenten.

Las tecnologías digitales innovadoras son de naturaleza disruptiva y tienen consecuencias de gran alcance para las tres dimensiones del desarrollo sostenible: (1) afectan los patrones futuros de productividad, competitividad y empleo, (2) ejercen una fuerte influencia en los requisitos de educación y habilidades, así como la distribución del ingreso, y (3) tienen el potencial de contribuir a una mayor eficiencia de los recursos y, en última instancia, un desacoplamiento del consumo de recursos del crecimiento económico. Además, desde una perspectiva más amplia, las tecnologías digitales también influirán en la evolución de la división económica internacional del trabajo, entre otras cosas, por su impacto en las cadenas de valor mundiales y, por lo tanto, la posición futura de los países en desarrollo en la economía mundial.