Publicaciones Sostenibilidad social y estructural 2006

  • Marcelo Charlin y Jürgen Weller, julio 2006

    La inserción laboral de los y las jóvenes no es un problema exclusivamente latinoamericano ni menos chileno, más bien se observa a escala mundial. Recordemos en este contexto las insistentes manifestaciones callejeras en marzo y abril de 2006, de una desesperada juventud francesa que sufre una tasa de desempleo juvenil de un 20%; esa juventud marchó para protestar en contra de una nueva ley que les parecía recortar sus derechos laborales. O miremos la larga discusión pública en Alemania en torno a castigar, a través de pagos forzosos, a aquellas empresas que no cumplan en recibir un cierto número de aprendices por año. En un mundo económico cada día más globalizado observamos dos tendencias: por una parte, debido a la utilización de tecnologías de punta, los procesos manufactureros se robotizan cada vez más y esto no contribuye a la creación de nuevos puestos de trabajo, más bien los hacen obsoletos. Y por la otra, las tareas donde el ser humano todavía es imprescindible, resultan ser más y más complejas por lo que requieren de un alto grado de educación y capacitación. A esto se suma que en muchos países, por razones demográficas, el número absoluto de jóvenes que quieren entrar al mundo laboral está en permanente aumento y por ende sube la presión por crear más empleos.

    Este documento fue compilado en el marco de las actividades del proyecto "Integración de jóvenes al mercado laboral (GER/03/99)", ejecutado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) en conjunto con la Deutsche Gesellchaft für Techbische Zusammenarbeit (GTZ) y financiado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania (BMZ).