Equidad distributiva 2007

  • Rolando Franco, Arturo León, Raúl Atria, coordinadores. Noviembre 2007
    El libro constituye un aporte al debate sobre la movilidad y la estratificación social, cuya investigación es necesaria para el desarrollo institucional, además del diseño y puesta en práctica de políticas públicas, dada la serie de transformaciones que han afectado a América Latina en el último cuarto de siglo.
     
    Libro completo disponible aquí.
  • Wayne Sandiford, mayo 2007

    This document examines the Saint Lucia Development Bank and the Grenada Development Bank. In an attempt to place the examination of the Development Banks in some context, the examination begins with a discussion of the origins of development banking in general. It then proceeds to look specifically at the emergence of development banking in Saint Lucia and Grenada. It also discusses the statutory basis of the Development Banks, their mandate, ownership, sources of funds, the structure of the their governance and the nature of government control. The document also analyses the instruments and associated policies of the Development Banks, and assesses the performance of the Development Banks. It finally provides suggestions as to possible new directions for the Development Banks.While the study is restricted to the Saint Lucia Development Bank and the Grenada Development Bank the suggested new direction could have some applicability to the rest of the Eastern Caribbean. There are valuable lessons to be learned from other development banking experiences which indicate that development Banks must seek to complement financial markets, rather than to replace them, stimulating private banks to lend alongside public ones; they must lend basically to the private sector, and within the private sector, to firms without adequate access to private markets; they must insist on the long-term profitability of their client firms and must monitor their investment closely and must monitor their investment closely. In the final analysis development banks to succeed they must use commercial standards in their lending procedures. In other words, they must act more as market-oriented financial enterprises than as government agencies. The basic problem with SMEs in developing countries is lack of access to long term finance at market-related interest rates. They do not require subsidy.

  • Vanus James, mayo 2007

    In the early 1980s, within the wider structural adjustment and liberalisation framework, financial sector reform were initiated to allow greater facility of market forces in the pricing and allocation of financial resources. The sector has been increasingly liberalised since then with subsequent on-going reform addressing the legislative and regulatory frameworks. The on-going reforms have sought to improve resource flows for productive investment. Nevertheless, there are persistent fractures and imperfections in the credit market. Development banking seeks to define and resolve the imperfections in credit markets and to address concerns regarding social equity by targeting loan and other support resources to priority sectors that seek to use underemployed resources for capital accumulation and growth. This document is concerned with how development banks might be reformed to be part of the wider agenda of development of the financial sector. The paper argues that the key reforms needed must emerge from the introduction of derivative instruments into the financial markets that define, price and market, and hence spread, the significant credit risk attached primarily to provision of credit as either working capital or finance for fixed capacity building to create capital or to absorb it into production of consumer goods and services. Reforms of development banking are proposed that focus on their role as counterparty in derivative contracts, with emphasis on the introduction of a variety of securitization devices involving redeployment of the public sector resources to which they have access.

  • Christian Larraín, mayo 2007

    El objetivo de este estudio es analizar la experiencia de BancoEstado Microcréditos (BEME). Al respecto, surgen una serie de interrogantes que este estudio intenta responder: ¿Qué hace que esta entidad entre al negocio de microfinanzas y la gran mayoría de entidades del mercado no? ¿Cuál fue el desempeño que ha tenido el BEME? ¿Cuál es la estructura jurídica óptima que deben usar los bancos que desean ingresar al negocio de microcrédito? ¿Cuáles son los factores críticos de éxito del modelo de negocios de BEME y, en qué medida corresponden al del negocio bancario tradicional? ¿Qué lecciones se pueden extraer para otras realidades?

  • Walter Mejia, mayo 2007

    Honduras posee una banca de desarrollo que en sus inicios estimuló en gran medida el desarrollo agrícola, forestal y minero del país, llegando a ser la base de muchas de las grandes empresas agroindustriales que hoy destacan. Esta banca presenta actualmente una situación de muchos retos, siendo una de ellos los intereses particulares y el clientelismo político que han sido la raíz de una banca poco rentable, descapitalizada y de poca operatividad obteniendo un consecuente deterioro financiero de los principales índices de productividad y rentabilidad. Pese a que en Honduras el 70% de la producción proviene de micro, pequeños y medianos productores que no generando grandes volúmenes individualmente, pero en términos de valor movilizan fuertes cantidades de circulante en el país, la banca de desarrollo en Honduras contribuye con ese proceso de producción con poco menos del 1% de la cartera de créditos totales. En lo relativo a la contribución de la banca de desarrollo al esquema de un ordenamiento de la producción a un plazo inmediato, este no será posible si persisten las causas políticas partidarias. Esto sugiere el planteamiento de un reordenamiento institucional con reformas profundas encaminadas a convertir al banco en un verdadero vehiculo de desarrollo y herramienta que contribuya al combate de la pobreza. Para lograr revitalizar el vehiculo de desarrollo se hace necesario sustraer al banco del espectro político estatal en que se ha encontrado y actualmente todavía se encuentra. Para ello se recomienda convertir al banco en una institución descentralizada del estado en una Corporación Mixta de Desarrollo y de naturaleza autónoma privada sin fines de lucro, determinando la integración de su capital patrimonial por accionistas que representen a los diferentes actores de la producción nacional e interesados y determinados en el desarrollo nacional, apoyado por los organismos internacionales de desarrollo.

Páginas